opaz03

Poesía: Como quien oye llover, Octavio Paz



Óyeme como quien oye llover,
Ni atenta ni distraída,
Pasos leves, llovizna,
Agua que es aire, aire que es tiempo,
El día no acaba de irse,
La noche no llega todavía,
Figuraciones de la niebla
Al doblar la esquina,
Figuraciones del tiempo
En el recodo de esta pausa.

Óyeme como quien oye llover,
Sin oírme, oyendo lo que digo
Con los ojos abiertos hacia adentro,
Dormida con los cinco sentidos despiertos,
Llueve, pasos leves, rumor de sílabas,
Aire y agua, palabras que no pesan:
Lo que fuimos y somos,
Los días y los años, este instante,
Tiempo sin peso, pesadumbre enorme.

Óyeme como quien oye llover,
Relumbra el asfalto húmedo,
El vaho se levanta y camina,
La noche se abre y me mira,
Eres tú y tu talle de vaho,
Tú y tu cara de noche,
Tú y tu pelo, lento relámpago,
Cruzas la calle y entras en mi frente,
Pasos de agua sobre mis párpados.

Óyeme como quien oye llover,
El asfalto relumbra, tú cruzas la calle,
Es la niebla errante en la noche,
Como quien oye llover
Es la noche dormida en tu cama,
Es el oleaje de tu respiración,
Tus dedos de agua mojan mi frente,
Tus dedos de llama queman mis ojos,
Tus dedos de aire abren los párpados del tiempo,
Manar de apariciones y resurrecciones.

Óyeme como quien oye llover,
Pasan los años, regresan los instantes,
¿Oyes tus pasos en el cuarto vecino?
No aquí ni allá: los oyes
En otro tiempo que es ahora mismo,
Oye los pasos del tiempo
Inventor de lugares sin peso ni sitio,
Oye la lluvia correr por la terraza,
La noche ya es más noche en la arboleda,
En los follajes ha anidado el rayo,
Vago jardín a la deriva
Entra, tu sombra cubre esta página.



bll1304

Poesía: Deshora, Eduardo Mitre



“Deshora”Imagen-animada-Cafe-05



Polvo serán, mas polvo enamorado.
Francisco de Quevedo


La cercanía infranqueable entre sus cuerpos.
Un puente de miradas donde se cruzan
Y se separan.
En sus labios:
Un vaivén de palabras
O de silencios
-No la lenta fragua del beso.
No el hondo goce
Ni la dicha tersa
De las desnudeces enlazadas:
Sólo el roce eléctrico
De los muslos que se adivinan.

Sólo el asombro de conocerse
En la esquina
De los tardíos encuentros.

Y el sueño donde quizá se poseen
Al lado
De otro cuerpo que duerme.

Y el carbón del deseo
Que ha de volverse sin duda
Puro diamante

Al precio de no haber sido nunca
Los dos el mismo leño
La húmeda llama
En el lecho
De esta única vida.

Eduardo Mitre, Bolivia 1943

bukob

Poesía: A solas con todo el mundo, Charles Bukowski

Este es mi poema favorito, imprime en el esas cosas que todos sabemos pero que no se escriben, espero les agrade.



A solas con todo el mundo

La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y
a veces un alma,
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben
demasiado
y nadie encuentra al
otro
pero siguen
buscando
de cama
en cama.
La carne cubre
el hueso y la
carne busca
algo más que
carne.

No hay ninguna
posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.
Nadie encuentra jamás
al otro.

Los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
los hospitales se llenan
las tumbas se llenan

nada más
se llena.

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Poesía: Yo no lo sé de cierto, Jaime Sabines

Una de mis poesías favoritas de Sabines



Yo no lo sé de cierto



Yo no lo sé de cierto, pero supongo
Que una mujer y un hombre
Algún día se quieren,
Se van quedando solos poco a poco,
Algo en su corazón les dice que están solos,
Solos sobre la tierra se penetran,
Se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como
Se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.

Cualquier día despiertan, sobre brazos;
Piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.

Yo no lo sé de cierto. Lo supongo.




Jaime Sabines

James Joyce

Poesía: Recuerdo de quienes a la media noche se hablan ante el espejo, James Joyce

          Mascullando el lenguaje del amor.
          Rechinando los trece dientes de tus magras
          Mandíbulas con una mueca. Tu inquietud
          Y tu miedo azotando. En ti el aliento
          Del amor se ha hecho viejo, fue dicho
          Y cantado, tan agrio como aliento de gato,
          Áspera lengua.

Este gris que te clava los ojos
No miente, escueta piel y hueso.
Su beso grasientos deja los labios.
Ninguno escogerá a la que tú ves
Para mascullarla. Hambre terrible
Sostiene su hora. Ánimo y adelante,
Corazón tuyo, sangre salobre, fruto
De lágrimas. Ánimo y a devorar.

pablo-neruda.jpg!Blog

Poesía: Soneto XCVIII. Hay que volar en este tiempo, Pablo Neruda

 

Hay que volar en este tiempo, ¿a dónde?
Sin alas, sin avión, volar sin duda:
Ya los pasos pasaron sin remedio,
No elevaron los pies del pasajero.

Hay que volar a cada instante como
Las águilas, las moscas y los días,
Hay que vencer los ojos de Saturno
Y establecer allí nuevas campanas.

Ya no bastan zapatos ni caminos,
Ya no sirve la tierra a los errantes,
Ya cruzaron la noche las raíces,

Y tú aparecerás en otra estrella
Determinadamente transitoria
Convertida por fin en amapola.

Artista de la imagen: Alejandro Cabeza

Divine Oscar Wilde

Poesía: Requiescat, Oscar Wilde

Uno de las poesías más bellas de Oscar Wilde, escrita para su hermana, espero la disfruten y si gustan pueden escuchar su narración, por acá: Narración de Requiescat



Pisa ligeramente, ella está cerca,
Bajo la nieve;
Habla suavemente, ella puede oír
Crecer las margaritas.

Toda su brillante cabellera dorada
Está empañada por la herrumbre;
Ella que era joven y bella;
Se ha convertido en polvo.

Semejante al lirio, blanca como la nieve,
Apenas sabía
Que era mujer,
Tan dulcemente había crecido.

Las tablas del ataúd y una pesada losa
Se apoyan sobre su pecho;
Mi solitario corazón está afligido;
Ella descansa en paz.

Silencio, silencio, ella no puede oír
La lira o el soneto;
Toda mi vida está enterrada aquí,
Amontonad tierra sobre ella.



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Poesía: 1964, Jorge Luis Borges

I

Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.

Ya no compartirás la clara luna

ni los lentos jardines. Ya no hay una

luna que no sea espejo del pasado,

cristal de soledad, sol de agonías.

Adiós las mutuas manos y las sienes

que acercaba el amor. Hoy sólo tienes

la fiel memoria y los desiertos días.

Nadie pierde (repites vanamente)

sino lo que no tiene y no ha tenido

nunca, pero no basta ser valiente

para aprender el arte del olvido.

 Un símbolo, una rosa, te desgarra

y te puede matar una guitarra.

II

Ya no seré feliz. Tal vez no importa.

Hay tantas otras cosas en el mundo;

un instante cualquiera es más profundo

y diverso que el mar. La vida es corta

y aunque las horas son tan largas, una

oscura maravilla nos acecha,

la muerte, ese otro mar, esa otra flecha

que nos libra del sol y de la luna

y del amor. La dicha que me diste

y me quitaste debe ser borrada;

lo que era todo tiene que ser nada.

Sólo que me queda el goce de estar triste,

esa vana costumbre que me inclina

al sur, a cierta puerta, a cierta esquina.

opaz03

Poesía: A través, Octavio Paz

Doblo la página del día,
Escribo lo que me dicta
El movimiento de tus pestañas.

Mis manos
Abren las cortinas de tu ser
Te visten con otra desnudez
Descubren los cuerpos de tu cuerpo
Mis manos
Inventan otro cuerpo a tu cuerpo.

Entro en ti,
Veracidad de la tiniebla.
Quiero las evidencias de lo oscuro,
Beber el vino negro:
Toma mis ojos y reviéntalos.

Una gota de noche
Sobre la punta de tus senos:
Enigmas del clavel.

Al cerrar los ojos
Los abro dentro de tus ojos.

En su lecho granate
Siempre está despierta
Y húmeda tu lengua.

Hay fuentes
En el jardín de tus arterias.

Con una máscara de sangre
Atravieso tu pensamiento en blanco:
Desmemoria me guía
Hacia el reverso de la vida.

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Una frase de Jack Kerouac

“La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas”.

-Jack Kerouac –