Relato | El brazo derecho de mi padre, Juan José Millas

   Mi padre no se dio cuenta de que apenas me había abrazado hasta que perdió el brazo derecho en un accidente laboral por el que estuvo cuarenta días hospitalizado. Cada vez que iba a verlo, yo le miraba el brazo que no tenía como si fuera más visible que el izquierdo. Pero la ausencia, claro, carecía de volumen. Era un brazo de aire. Aquel empeño en observar lo inexistente no me facilitó ninguna conclusión, pero sí una cantidad de extrañeza que por la noche, en la cama, intentaba digerir inútilmente. Quería preguntar a mi madre qué habían hecho con el brazo amputado de papá, pero una especie de instinto me decía que se trataba de una pregunta indecorosa.

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El guardagujas, Juan José Arreola

¡Buen día! Hoy les comparto un cuento de uno de los escritores pertenecientes a los posrevolucionados, en él nos encontramos a un protagonista innegable de este período, el ferrocarril y junto a una narración que raya en el realismo mágico, nos sumergimos en una atmósfera curiosa, disfrútenlo. Hasta pronto.

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Relato corto |La agonía de las flores, Fernando Clemot



En Angola, a unos cien kilómetros al sur de la ciudad de Saurimo, encontramos lo que parece una hoja palmeada, perfecta, con sus nervaduras marcadas, muy semejante a las que vemos en las plataneras de nuestros parques. Frente a ella, casi enfrentada, hay otra hoja más pequeña, reniforme y dicótoma, con tonos que en algunos puntos se acercan al morado; esta segunda hoja esta centrada sobre el parque nacional de Cameia. Calculo que la primera hoja tiene, desde su base a su ápice, la superficie aproximada de Italia y la segunda una extensión equivalente a la de Holanda.

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La gallina degollada, Horacio Quiroga (pdf)

Quiroga sintetizó las técnicas de su oficio en el Decálogo del perfecto cuentista, estableciendo pautas relativas a la estructura, la tensión narrativa, la consumación de la historia y el impacto del final. Incursionó asimismo en el relato fantástico; manejó con destreza las leyes internas de la narración y se abocó con ahínco a la búsqueda de un lenguaje que lograra transmitir con veracidad aquello que deseaba narrar; ello lo alejó paulatinamente de los presupuestos de la escuela modernista, a la que había adherido en un principio. Fuera de sus cuentos ambientados en el espacio selvático misionero, abordó los relatos de temática parapsicológica o paranormal, al estilo de lo que hoy conocemos como literatura de anticipación.


Lee uno de sus relatos aquí:

La gallina degollada


Cuento: El gato bajo la lluvia, Ernest Hemingway

Uno de los mejores cuentos del escritor y del que les hablé ayer en el post y aquí lo tienen:


Sólo dos americanos paraban en el hotel. No conocían a ninguna de las personas que subían y bajaban por las escaleras hacia y desde sus habitaciones. La suya estaba en el segundo piso, frente al mar y al monumento de la guerra, en el jardín público de grandes palmeras y verdes bancos. Cuando hacía buen tiempo, no faltaba algún pintor con su caballete. A los artistas les gustaban aquellos árboles y los brillantes colores de los hoteles situados frente al mar.

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 Reto: Leamos a Guy de Maupassant ¡Terminado!



Actualización: 21/06/2016, hoy he terminado el reto de Guy de Maupassant, he de comentarles que como siempre: no me ha decepcionado, estos cuentos son de su última etapa de producción literaria, donde podemos notar como sus trastornos mentales poblaron sus historias, en ellos se nota miedo, miedo a la locura, a morir en un centro psiquiátrico (como sucedió), son relatos que conservan su estilo naturalista sumado a lo fantástico. Se los recomiendo enormemente. Seguir leyendo

Olalla | Robert Louis Stevenson (Pdf)

El protagonista de Olalla es un soldado herido, que viaja a España para recuperarse. Allí conoce a una joven misteriosa y encantadora, Olalla, la hija de su anfitrión, y parte de una familia que esconde un secreto abominable.

Es el relato sobre un amor imposible en un escenario natural de fuertes tonos románticos, donde se entrecruzan otros dos motivos: una reflexión sobre el alma y el tema de la licantropía. El caserón señorial de Olalla está engastado en otro tiempo, en la historia de un linaje clausurado dentro del que ella es sólo un último momento de lucidez. La muchacha siente celos de su propia mirada, su pelo y sus manos, y hasta de su propia alma. Cada parte y tiempo de su vida ya vividos y pertenecientes sin remisión al ciclo cerrado de la historia de su gente. Así, el pasado rebosa su cuerpo y se adueñó de sus sentidos, como si  los muertos se resistieran a irse de su sangre. “Hablamos del alma, pero el alma está en la estirpe”, dice Olalla, que no puede entregar en el amor un alma desasida de su propia conciencia. Una naturaleza brava y primitiva rodea al caserón, amenazado por el odio secular de los habitantes de la aldea que ocupa el valle y por una profecía de fuego y destrucción.



Descarga el Pdf¹ aquí: Olalla

¹Este Pdf fue tomado de la Biblioteca Digital ILCE

BookTag | The New york times

Hace ya mucho tiempo que no hago un TAG y encontré este que me gusto, tiene preguntas giphyinteresantes sobre hábitos de lectura, se supone que se llama así porque se relaciona con el conocido y afamado tabloide estadounidense. Aquí les dejo mis respuestas y saben que son libres de reproducirlo en sus respectivos blogs. Seguir leyendo

Relato: El tío Judas, Guy de Maupassant

Buen día, en estos últimos días volví a uno de mis favoritos: Guy de Maupassant, ahora mismo preparo una serie de publicaciones sobre él para el blog; que pronto podrán leer. Por lo pronto les presento este cuento donde Guy toma uno de los mitos más socorridos por la literatura: El judío errante. Se los dejo aquí mismo para que lo lean que no es muy largo. Un abrazo, Gaby Seguir leyendo

¿Qué tan importante es leer?

 

Como habrán leído en el título, en esta ocasión, hablaremos sobre las ventajas, los beneficios, lael-regalo-reyes-magos-o-henry-L- importancia de la lectura y ¿por qué no? la escritura; este tema se me ha insinuado en los últimos días ya que constantemente estamos rodeados de información, de datos y pues bien, me surgió la inquietud de escribir sobre ello ya que he estado escuchando bastantes “podcast’s” de diverso índole (si les gustaría que hablara más sobre ellos, déjenmelo saber en los comentarios) entre ellos literatura y ciencias, todo esto inmerso en un ámbito de cultura del que se pretende empapar a la sociedad.  Al consultar el número de visitas  -100 a 150 por emisión- me ha parecido terriblemente triste por el hecho de que somos miles, es más, millones en mi país y saber que solo de 100 a 150 personas se inmiscuyen en este tipo de contenido me hace pensar en demasiadas cosas. Sé por supuesto que hay más vías, medios donde se puede estar informado (no pretendo que todos escuchen podcast) el punto es que al pensar en la cultura y el fomento de esta me nació la inquietud de la investigación sobre conocer en que me ayuda ser lector. Sin más os dejo una frase que resume en gran medida esta entrada:

“Importa, para que los individuos tengan la capacidad de juzgar y opinar por sí mismos, que lean por su cuenta”.–Harold Bloom

En mi experiencia como lectora durante mi vida y al parecer de varias fuentes de consulta, los beneficios de leer resultan desde obvios hasta sorprendentes; como habremos leído en alguna ocasión además de los muchos y muy claros beneficios de la lectura se encuentran en el ámbito de la dicción, por ejemplo: leer te ayuda a tener una dicción cada vez más refinada (más exacta), te ayuda a conocer palabras que no solemos usar en nuestra jerga diaria, además de desarrollar habilidades imaginativas, tener un cerebro más pro- activo, el cuál, mediante las conexiones cerebrales interneuronales que se producen durante la lectura, contribuyen a mantener una vida útil más prolongada -cerebralmente hablando- es decir, (en términos generales, evita la pronta degeneración neuronal y en términos más llanos, evita que tengamos demencia a temprana edad) leer además te conecta con tu interior, descubres que al saber tus géneros y autores predilectos tienes un reflejo de tus ideas y emociones expresadas en palabras de otros. Creo que hay libros que nos ayudan a crecer, a ser mejores, pero también hay libros que nos enseñan, de los que aprendemos ya sea ciencia, sociedad, política, no importa el ámbito, la lectura es sí o sí, enriquecedora.
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En cuanto a las habilidades cognitivas, más allá de fisiológicas, no diré que leer nos hará más inteligentes, pero si desconoceremos menos. Leer es un gran incentivo para investigar, para saber más, despierta la curiosidad (que advierto es interminable) al conocer distintas formas de pensar, coincides o rechazas totalmente, he ahí el nacimiento de la consciencia propia. El lector ávido es un ser pensante que tiene muchas capacidades, tanto intelectuales como filosóficas, tampoco te diré que leer te hará mejor persona, pero quizá si que te haga más consciente para muestra de ello  recomiendo: Ensayo sobre la ceguera de José Saramago. (la reseña aquí)
Ahora bien, he escuchado decir a algunos amigos que la lectura no les apetece del todo y mi respuesta es que para ser un lector no tienes que leer novelas solamente, o tener todo el tiempo para seentarte, leer y no levantarte hasta pasadas 10 horas, no, puedes leer lo que desees, cuando desees y cuanto desees. Además existen muchos géneros, bastantes de hecho que no tienen nada que ver con muchas de las lecturas actuales, para muestra un botón: tenemos desde periodismo hasta manuales de hagálo usted mismo. Este además es un reconocimiento a mis amigos y comunidad bloguera, esta labor es muy útil y me da gusto que cada vez seamos más.
La lectura, la compañía de las palabras, son en definitiva un barco, si lo abordas, no lo querrás dejar jamás lo prometo. Nos leemos pronto.
Por cierto les recomiendo los libros de Harold Bloom que explican como leer y por qué leer, una guía muy útil para reflexionar sobre nuestra forma de leer.
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“En definitiva, leemos…para fortalecer nuestra personalidad y averiguar cuáles son sus auténticos intereses”–Harold Bloom

Besos, Firma